domingo, 27 de septiembre de 2015

Notas de no suicidio

"Salir de aqui" fueron sus últimas palabras. 

Salir de aquí, porque toda palabra en su boca se torna oscura y triste, porque la soledad nunca tuvo un sabor tan agrio en sus labios.

Salir de aquí como única opción para querer seguir viviendo, como si todo a su alrededor girara sin que ella lo buscara. 

Y salió al fin. Salió por la puerta de atrás, la de los cobardes. La que no te da acceso al cielo según algunos.

Salió, porque tuvo el valor o la cobardía de hacerlo.

Salió, porque no encontró ni un solo motivo para quedarse y sonreír.


Y el mundo seguirá girando sin ella, porque nunca parará por nadie, y aunque solo a ella le dé pena despedirse.


Y así pudo al fin descansar de su letargo. Para no tener que despertar llorando jamás.

Madrid

"No eras conveniente y  nunca fue oportuno,
y sin embargo, a veces fue tan bonito"


Solo tengo unos días aquí, en mi ciudad. Solo unos días para condensar todo lo que quiero ver y experimentar.

Bueno, todo no. No volveré a aquel lugar, porque ya no estás allí. No volveré a escaparme durante días para estar contigo, sin ver a nadie más, solo para guardarte en mi memoria, sin compartirte con nadie. Con estrellas de mar que nos vigilen desde el reloj.

Y no escucharé de nuevo tu risa, porque alguien la escucha ahora por mí. Porque un pelo rojo se sustituye con otro, o eso parece. 

Y que conste que ya no te quiero, es cierto. Pero tal vez te quiero.

Y aunque suene superfluo, nadie te querrá así, entre la nostalgia y la obsesión, como si nada más importara en el mundo más allá de verte esperando en la puerta del metro a que llegue. Con un libro de poesía en la mano, en el que todos los poemas hablan de nosotros.

Espero que nadie te recite como yo lo hacía.

Espero que cuando un día te arrepientas, sepas dónde volver.

Que vale, que en el fondo sé que jamás volverás, que serás una muesca más en mi pared, pero qué no daría por abrazarte de nuevo...