domingo, 1 de mayo de 2016

Intocable

Él es intocable.

Intocable
e irreverente.

Nunca le he visto vacilar
ni dejar de sonreír.

Intocable, irreverente, insolente y deslenguado.

Él es intocable,
con esos enormes ojos verdes que idiotizan,

Te idiotizan,
de verdad!
Lo he visto, y lo he vivido.
Te paralizan y no dejan salir un sonido de tu garganta.

Tiene todo el poder del mundo con sus palabras,
y no sabéis qué palabras.
Parecieran balas envueltas en fuego,
o algodón de azúcar cuando apagas la luz.

Desobediente, su postura favorita.

Cualquier ataque es en vano,
no podéis tocarle.
Él siempre estará por encima de vuestro humo.
Porque es mucho más fuerte que cualquiera de vuestros intentos.
Y mucho más grande.
Sólo podéis sentiros pequeños e insignificantes en su presencia.

Porque es tan intocable que todos desean acariciarle,
pero él nunca deja que lo hagan.
Ser intocable conlleva que nadie podrá herirle, 
pero tampoco alcanzará a sentirle.

Es tan intocable

que una vez

conseguí acariciarle

y descubrí que lo único que quería es que alguien le tocara.

No hay comentarios:

Publicar un comentario