jueves, 12 de noviembre de 2015

Pesimismo vs realismo

El pesimismo es ese nudo en el estómago y en la garganta. Es creerse realista. Es creer que todo saldrá mal cuando realmente saldrá mal. ¿Entonces se es realista o pesimista?

El pesimismo te hunde el pecho y el aire deja de llenar tus pulmones, como si el espacio se dilatara y el tiempo girara en espiral.


E intentas mirar hacia un punto fijo, como cuando te mareas en alta mar, y te das cuenta de que nada permanece inmóvil, y que estás solo.


Y comprendes que todos esos cuentos que te contaron no eran ciertos, que al final estamos solos y que nadie va a venir a salvarte.


Que nadie va a venir a salvarte...


Que estás solo...


lunes, 9 de noviembre de 2015

domingo, 8 de noviembre de 2015

Príncipe-rana-amigo

"Enamorarse sin ser correspondido desespera,
es como vivir en una cárcel con las puertas abiertas,
lo llevas dentro"
Xhelazz

"Querer acostarse con una mujer
no es lo mismo que querer despertarse con ella"
Marwan



Mi príncipe-rana-amigo siempre anda enredado en pensamientos.
Tiene una sonrisa mágica
que merece mil versos,
y que te atrapa,
pero nunca sonríe con los ojos.

Mi príncipe-rana-amigo no quiere que le quiera.
No quiere tener la certeza de que me duele que le duela.

Mi príncipe-rana-amigo a veces viaja a años luz aunque esté tumbado a mi lado,
y me mira como si viera cosas que ni yo misma sé de mí.
Y me da miedo que sepa que le quiero aunque me pida que no lo haga.

En ocasiones, se descubre ante mí
y me habla del sabor amargo que le invade,
y yo quiero acunarlo,
protegerle de todo y de todos,
y decirle que siempre cuidaré de él,
que nada volverá a hacerle daño.

No se lo digo,
pero creo que puede verlo en mis ojos,
y entonces huye de este mundo para hundirse en su tormenta interior.

Dejando solo silencio a su alrededor.

Creo que ni siquiera se da cuenta. El ruido en su cabeza es mucho mayor.

Yo quisiera ayudarle, hacerle ver que no está solo,
que la vida no solo da momentos amargos,
pero hay que saber atrapar los dulces.

Yo quisiera que él viera lo que veo yo cuando le miro a los ojos,
pero sin la tristeza colgando de sus ojeras,
sin el nudo en el corazón cuando descubres que su risa esconde agonía.

Y cuando me pregunta si podríamos ser solo amigos,
yo le miro, con el nudo en la garganta,
y respondo que sí.

-Respondería cualquier cosa con tal de tenerle cerca-

Porque mi deseo de despertar con él es mayor que el de acostarme con él.

Porque ningún dolor anterior grita dentro de mí cuando él me mira.

viernes, 6 de noviembre de 2015

Recuerdos oxidados

Cuántos mensajes sin enviar. Cuántas palabras olvidadas. Cuántas veces me pregunté si era la decisión correcta.

Cuántas sonrisas se guardaron rotas en la parte más oscura de mi cerebro.

Cuántas veces soñé con volver a ese momento.

Cuántas veces los detalles me devolvieron a ese lugar. Cuántos olores concentrados en los recuerdos. Cuánto sudor en la memoria.

Cuántas imágenes se oxidan en la mente sin poder evitarlo.

Cuántas veces quise quererte, sin importar nada más. Cuántas veces deseé que nada más importara.

Pero no es posible.

Yo, que siempre dije que no tenía por qué elegir, que podía tenerlo todo. Era solo el preludio de esta soledad en la que no tengo nada, solo mi voz, que a veces me sorprende con su sonido cuando quiebro el silencio y le hablo a la nada, y le pregunto si algún día seré capaz de amar dándolo todo, no solo un poco de mí.

Querer de verdad.

Como entonces.

Como nunca.

lunes, 2 de noviembre de 2015

Mi suerte



Rechazo lo que recibo y me quejo constantemente. Yo antes no era así, agradecía las pequeñas cosas de la vida, esos detalles que me hacían ver que todo era alegre o triste solo en mi cabeza, y que había insignificancias que solo ocurrían para hacerme sonreír.

He olvidado cómo se hacía, pero hoy he recordado y he vuelto a sentir ese abrazo de la naturaleza. No solo por las mariposas blancas que me llevan de nuevo al recuerdo de quien se fue a destiempo de este mundo. También por esa ternura que solo quien sabe mirar, encuentra.

Y sino ¿cómo se explica que entre tormentas interminables, yo haya salido varias veces a la calle y nunca llueva en ese momento?

La vida siempre sonríe pero miramos hacia otro lado por miedo a que nos enseñe los dientes. 

Una vez lo supe, y buscaba siempre su sonrisa. Aquí todo se ha ido desdibujando en mi mente como los castillos de arena con las olas.

Sé que en algún sitio la mariposa blanca me cuida. Sé que no me dejará caer si no es para levantarme después, y saber que todo irá a mejor es un alivio para mi nudo perenne en la garganta y en el pecho.

Aún hay esperanza, aunque solo vea resquicios hoy. Aún hay esperanza, y algún día la veré de nuevo inundando todo como rayos de sol en el mar.