viernes, 6 de noviembre de 2015

Recuerdos oxidados

Cuántos mensajes sin enviar. Cuántas palabras olvidadas. Cuántas veces me pregunté si era la decisión correcta.

Cuántas sonrisas se guardaron rotas en la parte más oscura de mi cerebro.

Cuántas veces soñé con volver a ese momento.

Cuántas veces los detalles me devolvieron a ese lugar. Cuántos olores concentrados en los recuerdos. Cuánto sudor en la memoria.

Cuántas imágenes se oxidan en la mente sin poder evitarlo.

Cuántas veces quise quererte, sin importar nada más. Cuántas veces deseé que nada más importara.

Pero no es posible.

Yo, que siempre dije que no tenía por qué elegir, que podía tenerlo todo. Era solo el preludio de esta soledad en la que no tengo nada, solo mi voz, que a veces me sorprende con su sonido cuando quiebro el silencio y le hablo a la nada, y le pregunto si algún día seré capaz de amar dándolo todo, no solo un poco de mí.

Querer de verdad.

Como entonces.

Como nunca.

No hay comentarios:

Publicar un comentario